“Existe
una distinción importantísima entre lo que hacen las máquinas cuando
procesan la información y lo que hace la mente cuando piensa. En un
momento en que los ordenadores invaden las escuelas, es necesario que
tanto los maestros como los estudiantes tengan muy presente esa
distinción. Pero gracias a la mística, a esa especie de culto, que rodea
al ordenador, la línea que divide la mente de la máquina se está
haciendo borrosa. Por consiguiente, la razón y la imaginación,
facultades que la escuela debe exaltar y fortalecer, corren el peligro
de verse diluidas con imitaciones mecánicas de grado inferior.”
No hay comentarios:
Publicar un comentario